Lo suficientemente invisible como para pasar inadvertido;
lo suficientemente visible como para no tener donde esconderme

7 oct. 2005

Tierra tragame sin masticarme!

[Nueva sección en la que podrán conocer alguna que otra anécdota real sucedida a mi persona o presenciada por mí, como la del día de hoy, una de esas situaciones que dan vergüenza ajena]

Estamos atrapados en la misma red
Viajando por un laberinto
Estamos sosteniendo una pared
Por favor no la dejes caer.
-"Héroes anónimos", Metrópoli

Hoy: Un kilo y dos pancitos de vergüenza

Mientras estoy esperando mi turno para ser atendido en la panadería una fresca mañana otoñal de domingo ingresa una señora joven, de aspecto bastante pobre, con una criaturita en brazos. Vale aclarar que la mujer se colocó detrás de mí, en la fila, como cualquier cliente.
La panadera, una mujer gordita (algún panadero no lo es?), simpática y conversadora, se anticipó a la jugada y dijo:
-Hoy no te puedo dar nada eh!
-No no. VENGO A COMPRAR!
-Uy disculpá...

Cómo remontar eso? :S

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