Lo suficientemente invisible como para pasar inadvertido;
lo suficientemente visible como para no tener donde esconderme

27 oct. 2005

1... 2... 3... 14!


So ya
Thought ya
Might like to go to the show
To feel the warm thrill of confusion
That space cadet glow
Tell me is something eluding you, sunshine?
Is this not what you expected to see?
- "In The Flesh", Pink Floyd

La banda se ve a si misma
El grupo, conformado por 4 jóvenes músicos autodidactas, estaba atravesando esa etapa de los sueños. Tiempo luminoso que inspira a seguir, imaginando con pasión la fama, el éxito, los estadios llenos y calculando como posible que una página de la historia del Rock mundial estuviera predestinada para ellos.
Se sentían que podían llegar muy lejos, que podían sonar mejor que muchos que estaban allá arriba. Sólo era cuestión de tiempo. De perfeccionarse y ensayar hasta el hartazgo, atentos a alguna señal de la Inspiración que les deje algún nuevo arreglo con el que mejorar los temas.
Hacía muy poco que en una sala de ensayos habían grabado en forma bastante precaria un par de temas que conformaban su primer demo, carta de presentación indispensable para que alguien les pudiera abrir alguna puerta.
De todos modos nunca estaban conformes con su propia música "enlatada" y sentían que su verdadero valor estaba en sus presentaciones en vivo.
Una tarde de octubre el cantante del grupo vió un afiche anunciando un show en un pub de la zona con un par de bandas entre las que figuraba "Aborigen Urbano". Así se hicieron llamar ellos desde sus comienzos.
Intrigado, al llegar a la casa, llamó por teléfono al bajista, al batero y al guitarrista en ese orden y resulta que ninguno de ellos sabía nada del asunto! Lógicamente ellos no tenían representante.
Sospecharon que tal vez todo se trataba de un lamentable error de los organizadores. Se los anunciaba en un evento al que nadie los había invitado.
En los más de 3 años que llevaban deambulando por el circuito "under" nunca les había sucedido algo así.
Sumidos en la intriga, los cuatro decidieron ir la noche en cuestión al pub. En las sombras notaron la presencia de algunos de sus seguidores: Camila, Nacho, Willy, Gra y Pity estaban allí alentando a su banda. Los músicos trataron de esconderse entre la gente, de no ser reconocidos.
En principio la situación les causó bastante gracia.
Finalmente la sangre se les heló al notar que la segunda banda que subió al escenario era ni más ni menos que "Aborigen Urbano"!
No habían sido víctimas de un robo de nombre! No. Eran ellos mismos!
Eran sus instrumentos, eran sus canciones, eran sus arreglos, sus gestos y sus pifiadas. Eran las exasperantes introducciones del cantante, relatando como fue que escribió tal o cual tema. Eran los efectos de la pedalera del guitarrista. Eran las muecas del baterista, sus señas, sus solos. Y eran las entradas a destiempo del bajista, excelente en los ensayos pero sin coordinación en el escenario, víctima como siempre del pánico escénico.
No había dudas. Eran ellos. Ellos mismos.
Y no sonaban tan bien como creían. No eran tan especiales, tan originales ni tan histriónicos en escena.
No se gustaron.
Ni siquiera podían ya entender por qué ese grupito de 10 o 15 enceguecidos fans los seguían a todos lados.
Salieron del pub desilusionados. Definitivamente ellos no eran la banda que ellos mismos esperaban ser.
Ya no se volvió a hacer mención al asunto.
Tampoco hizo falta una reunión para analizar como seguirían.
Sencillamente nunca más se volvieron a juntar para tocar.
A pesar de los insistentes pedidos de sus incondicionales seguidores si ya no había motivación no tenía sentido seguir.
Una pena. A mi me encantaban.

25 oct. 2005

Tierra tragame! (2)

[Edición anterior]
[Esta vez me tocó a mi mismo]
No podrás cenar sin tu noticiero
no podrás hacer tu digestión... sin sobresaltos
- "Sin Sobresaltos", Soda Stereo

Hoy: La reconciliación

Mi relación con mi vecino de la izquierda (no, no me refiero al comunista sino al del lado izquierdo) nunca ha sido muy fraternal que digamos. Hemos tenido algún que otro altercado. Quienes viven en casas saben muy bien que la medianera es raíz de infinidad de conflictos y disputas (con perdón de la mesa).
Fue justamentente un par de días después de haber tenido el peor de nuestros enfrentamientos, (sin llegar al contacto físico se podría decir que nos intercambiamos mutuamente algunas apelativos con lenguaje subidito de tono)... decía... fue justamente después de eso cuando me lo encuentro. Las cosas logicamente no quedaron bien después de la acalorada (era verano) discusión y tratábamos de no cruzarnos, de esquivarnos.
Pero, el es colectivero y su línea pasa -justamente- por la esquina de casa así que yo fui a tomar el colectivo y al momento de subir allí estaba él, mi vecino, conduciendo. No pude eludir el encuentro.
-Uno de 75 -dije escuetamente.
Un instante antes de dejar caer la moneda de un peso en la máquina expendedora escucho:
-Pasá.
Me estaba dejando pasar como un gesto de sincera amistad?
Mi ser se estremeció. Por un momento me pareció percibir una lucecita de comprensión, de humildad, de Amor en su rostro. Por un instante sentí que tal vez no todo estaba perdido entre nosotros. Tal vez mi vecino había decidido usar las sublimes llaves del arrepentimiento, del perdón para abrir la bendita puerta de la reconciliación en forma definitiva.
Con todo el entusiasmo que mi alma sentía influenciada por tan altos pensamientos le dije:
-Bueno, gracias!
-Nooo -me dijo rápido y con cara de "aclaremos los tantos" y agregó- la máquina no anda!

18 oct. 2005

Dos deseos

Nothing really matters,
Anyone can see,
Nothing really matters, nothing really matters to me
-"Bohemian Rhapsody", Queen

-Bien -le había dicho el Genio- ahora solamente te quedan 2 deseos.
-Ja, no tengo que pensar mucho, -respondió rápidamente Darío. Miró hacia arriba, hacia algún punto indefinido del infinito cielo como para concentrarse mejor y agregó con firmeza- ser feliz y recorrer el mundo.
El genio, con medio cuerpo afuera de la vieja lámpara se frotó el mentón, hizo un par de ademanes y acercándose a Darío le susurró:
-Listo... Está hecho.
-Gracias Genio!
-A vos -dijo el Genio mientras se esfumaba otra vez dentro de la lámpara como succionado por una silenciosa aspiradora.

Hasta aquí la historia que una y otra vez Darío Figueroa relataba sin contradicciones cuándo se le preguntaba por el origen de su singular comportamiento.
Más allá de la dudosa veracidad del hecho, lo cierto es que su estado mental se agravó día a día y tuvo que paulatinamente ir abandonando todas sus actividades laborales hasta ser finalmente recluído en un neuropsiquiátrico.
Ese fue sólo el principio.
Lejos de estar preocupado, él aseguraba sentirse la persona más feliz del mundo y su buen humor contagiaba hasta al más deprimido.
Su caso, el de un tipo de locura que no podía encasillarse en ninguna de las clasificaciones conocidas hasta el momento, fue motivo de estudio y de intenso debate en diversos congresos neurológicos, así como variados simposios y conferencias. Esto le permitió, acompañado de su amigo y representante, asistir a un sinfín de eventos.
Recibía constantemente invitaciones de los cinco continentes. Toda la comunidad médica y científica quería conocer su caso, estudiarlo. Así pudo en pocos años recorrer el mundo. Como lo había deseado. Siempre con alegría, siempre con una sonrisa, siempre agradeciendo a todos y a la vida. Se le suministraban diariamente medicamentos que lo mantenían con una relativa lucidez y no se lo dejaba sólo ni para ir al baño. Pero a pesar de eso y de que muchas veces ni siquiera podía salir del hotel durante sus estadas, él se sentía muy afortunado, desbordante de dicha y disfrutaba plenamente cada viaje.

Eso sí, nunca nadie pudo saber cuál había sido su primer deseo. Solamente se sabe que todavía no se ha cumplido. Cuando se le interroga sobre el tema, Darío Figueroa, siempre responde:
-Ya lo sabrán. No puedo decir nada. Acordamos con mi Genio que sería una sorpresa.

14 oct. 2005

Idolo al volante

-Está bien, espero -le dije a la mujer de la agencia que me había advertido que si quería un remis tendría que aguardar más o menos 10 minutos. Tomé asiento en una precaria banqueta de plástico y mi mente empezó a jugar con el cartel escrito con birome que anunciaba en la vidriera: "NESECITO AUTO".
-Disculpe pero es al revés! -le dije a la mujer en cuánto ví que se desocupaba del teléfono.
-Es que los de afuera son los que lo tienen que ver -me dijo en el mismo tono que usan las maestras al explicar por ejemplo como Colón paró el huevo.
-No no. Digo que primero va "c" y después "s".
-Ah si? -miró el cartel y meditó 5 segundos hasta que siguió- Ta bien... Total... mientras se entienda...

Después de un rato, que superé entretenido con las conversaciones que entablaban la mujer, a la que llamaban Martita, y los conductores de los "móviles", un hombre de alrededor de 45 años ingresó en la agencia.
Su rostro me parecía de lo más familiar pero -como siempre me sucede- no recordé de dónde lo conocía.
-Martitaaaa... cómo va?
-Mete, lo llevás al muchacho?
-Oka Martitaaa.
El tipo como entró salió de la agencia y se dirigió al auto sin ni siquiera mirarme.
Me puse de pié y lo seguí. Lo primero que me llamó la atención era el llavero que asomaba de uno de de sus bolsillo. Muy grande, blanco con una "M" roja.

El auto al que estabamos por subir era un Dacia bastante destartalado. (Un Dacia... si. Esos que de muy lejos parecen un Renault 12).
-No, subí por este lado que esa puerta de afuera no abre -me dijo. Y ahí, en esa mirada que me arrojó descubrí quien era. Esos ojos grandes y redondos inconfundibles... No lo podía creer! Mi remisero era ni más ni menos que el genial Meteoro. Bastante avejentado y con unos cuántos kilitos de más, claro, pero con la misma expresión de siempre en el rostro.
Me puse muy nervioso y traté de mantener la calma. Mi ídolo de la niñez! Tantas horas frente al televisor viéndolo correr!!! Y allí estaba él, a punto de hacerme de chofer!
-Perdón pero... -comencé titubeando una vez acomodado en el auto y en cuánto se puso en marcha- usted es...
-Meteoro, sí. -me dijo con bastante desinterés.
-Pero... uhhhhhh.... eeeee.... no lo puedo creer!!! Es... eeee.... digo.... era mi ídolo cuando era chiquito! -confesé anonadado.
-Seeee. -me dijo.
-Pero qué hace de remisero??? Y qué hacemos en un Dacia??? Dónde está el Mach 5???
-Uhhh... eso era un barco, no un auto! -su tono de voz era pausado, como cansado. Imaginé que el pobre Meteoro estaría ya harto de explicar mil veces lo mismo- En la época de "Chupete" me quedé en la calle, me echaron de la sandwichería y lo tuve que vender. Me comía vivo esa bestia... motor V-8!
-Claro -dije automáticamente mientras mi mente no salía de su asombro.- Y Chispas?
-A qué calle me dijiste que ibas? -retrucó demostrando que no quería hablar mucho del tema.
-Almafuerte y San Martín.
Decidí no molestarlo más. Sin embargo, él sólo retomó la charla.
-Chispas... Qué mono podrido ese! Lleno de pulgas... Uyyyyyyy mirá este hijo d% p*&*! -sacó medio cuerpo fuera de la ventanilla después de una ruidosa frenada y gritó- la recon%%@! de tu mad$%@ pu*@!!!

Resopló fastidiado, puso primera y arrancamos de nuevo.
-El mono ese una vez me meó el casco... Vos viste como cruzó ese? -me miró por el espejito y recordé las inmumerables escenas de vértigo en las pistas- este país está podrido. PO - DRI - DOOO -dijo remarcando las sílabas- Este país no se levanta más. Así como se maneja así estamos... Este país va camino a la anarquía viejo!

No podía imaginarme que extrañas circunstancias de la vida podían haber transformado al admirable Meteoro de mi infancia, ganador de mil carreras, en este quejoso y malhumorado "loser".
-Pero usted no es japonés? -inquirí.
-Je. Dónde viste un "ponja" con los ojos así redondos?
-Ah.

-Astroboy es mi primo sabías no?
-No. -dije sorprendiéndome de que ahora Meteoro tuviera ganas de comentarme algo.
-Podés creer que se fue a vivir con un tipo? -me dijo como necesitando desahogarse.- Qué bárbaro... tan normal que parecía.
-Usted no sabe como jugaba yo de chico a ser Meteoro!!!
-Mirá vos -me contestó otra vez con menos ánimo que candidato reconociendo la derrota.
-Todavía tengo el auto que me habían comprado... un "Duravit". Se acuerda? Uno de esos que no se rompen nunca.
-Que al pedo este semáforo acá eh! -dijo resignadamente mirando la luz roja.
-Y ahora yo... en este auto... viajando con Meteoro!!!... No lo puedo creer.

"Lástima el auto" pensé. Echaba un humo blanco increíble. Cuando Meteoro ponía tercera vibraba como si estuviera por desintegrarse y el olor a aceite quemado adentro ya me estaba haciendo doler la cabeza.
-Discúlpe pero no se podrá bajar una ventanilla?
-Esto no es Paris, flaco. -me dijo- Fijate si con los dedos podes bajar el vidrio. Porque están todas jodidas. Giró la cabeza y me miró con una singular mueca de "es lo que hay, no pidas más" y noté sus innumerables arrugas alrededor de los ojos. El tiempo lo había castigado con dureza.

-Usted debe haber recorrido el mundo con el Mach 5 no?
-Acá es? -me preguntó deteniendo la marcha e ignorándo completamente mi pregunta.
-Si -dije resignado ante un ídolo frío, agobiado, enfrascado en las pequeñeces del mundo cotidiano.
-Cuánto es?
-Uhhhh... a ver... 6 pesitos.
-Pero Meteoro, es un viaje de 4 pesos como mucho! Son 30 cuadras!
-Si querés quejarte llama a la agencia. A mí no me digas. Vos sabes lo que cuesta hoy un repuesto? Está todo dolarizado!
-Ta bien, no me explique. Yo entiendo, lo que pasa es q...
-No no. La gente dice que entiende pero no entiende nada! Por eso estamos como estamos! Todos quieren el confort. Ventanillas que bajen, puertas que anden bien, etc. etc. pero a la hora de pagar quieren un precio de bicicleta, no de remis!

Ante situaciones así suelo quedarme mudo. Me parece inútil confrontar; discutir no tenía sentido. Le dí los 6 pesos y sin decirle nada más me fuí.
Mientras entraba en casa pude escuchar 2 o 3 explosiones del motor fundido y ví alejarse envuelto en humo blanco a Meteoro.

No sé porque les cuento esto. En realidad prefiero recordarlo en sus épocas de esplendor, ganando carreras y venciendo a cualquier rival.

11 oct. 2005

Arte minimal

Some people get up at the break of day
Gotta go to work before it gets too late
Sitting in a car and driving down the road
It ain't the way it has to be
- "Krafty", New Order

Se hacía llamar el "Rey del Minimalismo". Su particular y original visión del arte lo catapultó multifacéticamente hasta un escalón de fama, reconocimiento y riquezas envidiado por cualquier artista. Sin embargo, cuando tuve el tremendo privilegio de ingresar en su descomunal mansión, la decepción y el asombro me desbordaron. Jamás había visto un lugar tan repleto de boludeces.

7 oct. 2005

Tierra tragame sin masticarme!

[Nueva sección en la que podrán conocer alguna que otra anécdota real sucedida a mi persona o presenciada por mí, como la del día de hoy, una de esas situaciones que dan vergüenza ajena]

Estamos atrapados en la misma red
Viajando por un laberinto
Estamos sosteniendo una pared
Por favor no la dejes caer.
-"Héroes anónimos", Metrópoli

Hoy: Un kilo y dos pancitos de vergüenza

Mientras estoy esperando mi turno para ser atendido en la panadería una fresca mañana otoñal de domingo ingresa una señora joven, de aspecto bastante pobre, con una criaturita en brazos. Vale aclarar que la mujer se colocó detrás de mí, en la fila, como cualquier cliente.
La panadera, una mujer gordita (algún panadero no lo es?), simpática y conversadora, se anticipó a la jugada y dijo:
-Hoy no te puedo dar nada eh!
-No no. VENGO A COMPRAR!
-Uy disculpá...

Cómo remontar eso? :S

5 oct. 2005

Tele-espejos

Creeping up the backstairs
Slinking into dark stalls
Shapeless and slumped in bathchairs
Furtive eyes peep out of holes
- "Peek-a-Boo", Siouxsie and the Banshees

Claro, cómo a nadie se le había ocurrido antes??? La evolución de nuestra civilización necesitaba un invento así!!!
Dejemos de mirar la paja en nuestro propio ojo! Hay una viga en cada ojo ajeno!!!

Agotados en todas las vidrierías, el éxito total de los tele-espejos es apabullante. Abrumador!

Los spots publicitarios para nada exageran cuando dicen que levantan la autoestima y mejoran nuestra calidad de vida como ninguna otra cosa.
Por qué estar observándonos a nosotros mismos, preocupándonos por nuestra apariencia, viendo nuestros errores, nuestros defectos, nuestra mala cara?
Por qué si podemos observar a otros?
Por qué torturarse con la idea de no sentirnos bien con nuestra imagen?
Por qué esforzarse en mejorarla cada mañana perdiendo valiosos minutos matinales?
Por qué si podemos ver que otros están peor que nosotros?
Usted cree que alguna familia es perfecta? Ja! Compre un tele-espejo y verá que en su intimidad son también un bochorno!!!
Erradiquémos la inútil y devastadora idea de la autocrítica de nuestras vidas y vibremos con fuerza al compás de la despiadada y reconfortante Crítica Destructiva! Vivamos la experiencia!!! Tele-espejos S.R.L. te acompaña!!!

Los testimonios de la campaña publicitaria son esclarecedores.
Por ejemplo Juan C. de Almagro dice:
Yo puse un tele-espejo de baño con el que observo a los Ferreyra, una familia del octavo piso que yo creía ejemplar pero ahora entiendo que son un completo desastre! La cara que tiene Jorge al levantarse es impresentable! Jaja! Y practicamente nunca lo veo lavarse los dientes. Son bastante sucios y descuidados! No son como nuestra familia!!!
Todos los comerciales terminan con el singular slogan:
"... Tele-espejos... la viga en el ojo ajeno"