Lo suficientemente invisible como para pasar inadvertido;
lo suficientemente visible como para no tener donde esconderme

10 sep. 2008

Otro triunfo del desencuentro

Un pacto para vivir
odiándonos sol a sol
revolviendo más
en los restos de un amor
con un camino recto
a la desesperación
- "Un pacto", Bersuit Vergarabat

Nuestro personaje -digamos que su nombre es Ulises- tomó aire y pasó a la siguiente diapositiva titulada "Casos". El auditorio estaba sediento de conocimientos, ansioso por escuchar conclusiones de lo investigado en la tan esperada misión.
-Puede parecer todo muy extraño no? Tal vez ahora con un ejemplo lo entendamos mejor -dijo Ulises con su mejor tono catedrático.
En la pantalla se proyectaba la foto de una mujer de mediana edad junto con una pequeña biografía.
-Tomemos por ejemplo el caso de Mariana -prosiguió Ulises-. 35 años, casada, sin problemas económicos pero bastante triste la mayor parte del tiempo. Toda su vida soñando con un hombre ideal, algo bastante común entre las hembras de la especie.
Recordemos que aunque parezca increíble estos seres no poseen un sistema confiable de percepción o captación de sensaciones ajenas, nada que les indique claramente lo que siente el otro. Entonces, en ellos, creanme que todo se torna muy confuso y ambiguo.
Los presentes se miraban con asombro.
-Pero bueno... volvamos al caso de Mariana. Tuvo un par de noviazgos fugaces antes de los 20 años, nada serio. Luego estuvo con un compañero de la facultad por más de 3 años. Una relación bastante complicada, con discusiones violentas... Se pelearon definitivamente 2 meses antes de recibirse de abogada. A los 26 años, en el año 1999, alquiló un departamento en el barrio de Flores. Maximiliano, 2 años mayor que ella era el hombre perfecto para su vida y vivía en el mismo edificio. Dos personalidades congeniando casi a la perfección, no eran similares sino que se complementaban en todo. Es una verdadera lástima que nunca llegaron a conocerse. Se cruzaron en el ascensor una sola vez el día de la mudanza ("Buenas tardes" se dijeron) y él se fue a vivir a la patagonia a la semana siguiente... Mariana en el 2002 se casó con Rubén, un comerciante de la zona. No está mal su matrimonio pero ella sigue triste.

8 comentarios:

Marysol dijo...

Una historia que se repite miles de veces y ni siquiera nos damos cuenta. Estupenda historia y estupendo blog, estoy gratamente sorprendida y sorprendida también cómo atrapas el día junto tus pequeños.
Volveré a leerte, si me lo permites.

GABU dijo...

En las idas y vueltas de la vida hay encuentros y desencuentros que se dan cuando aquello que queremos del otro coincide en el aquí y ahora,junto con lo que el otro quiere...
Son momentos de comunión en que sentimos que el placer y la plenitud se transforman en satisfacción!!

P.D.:Pero no siempre es así...
A veces nos encontramos en medio de algo similar a una confabulaciòn còsmica!!
Siempre frente al aquí y ahora hay un allí ò después...

PERLS decía: "Yo soy responsable de mi vida y tú eres responsable de la tuya... Yo hago mis cosas y tú haces las tuyas... No estoy en este mundo para llenar tus expectativas; y tú no estás en este mundo para llenar las mías...
Tú eres tú y yo soy yo... Y, si por casualidad nos encontramos, es hermoso... Si no, no puede remediarse..."


Es muy cruel,pero real,sentidamente real... :(

Por suerte la vida continùa y seguimos de modo que podemos revisar y readaptar absolutamente todo...

BESITOS

Julia dijo...

Buenas!

Me gustó el texto!

Hay un chiste de Liniers que es tal cual esto... Es muy lindo! te lo recomiendo!

Pasaré más seguido!

Saludetes!

Aleinad dijo...

es que la tristeza está más en nosotros que la felicidad es por eso que la anhelamos, pero son sólo momentos, la tristeza es la compañera de siempre...

hay algo sobre la tristeza en mi espacio virtual... casi por casualidad

Principito dijo...

Bienvenida marysol. Por favor vuelva pronto y gracias :)

"Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio" canta Serrat. Gracias gabu por tu extenso y acertado comentario.

Gracias julia. Vuelva pronto.

aleinad: La tristeza nos ceba mate mientras esperamos que la felicidad alguna vez nos toque el timbre no? Uyyy yo le debo una visita. :-S

zorgin dijo...

amargo..., el mate digo.

NsNc dijo...

Mariana aún tiene tiempo para conocer a Maximiliano, nunca es tarde

Principito dijo...

Cierto, quién puede asegurar lo contrario?