Lo suficientemente invisible como para pasar inadvertido;
lo suficientemente visible como para no tener donde esconderme

10 ago. 2005

Barco


I am slowing down
as the years go by
I am sinking

So i trick myself like everybody else

The secrets i hide twist me inside they make me weaker

So i trick myself like everybody else

I crouch in fear and wait
i'll never feel again...
if only i could remember anything at all
- "Sinking", The Cure


El capitán se desplomó abatido en la silla de su camarote. Sostenía su rostro entre sus manos con los codos apoyados en la mesa y la mirada perdida en las grietas de la madera.
Frente a él, de pie, el joven timonel y el médico de a bordo lo contemplaban en silencio sin saber que decir ante la irrefutable realidad.
-Es decir -comenzó el capitán- que irremediablemente perderemos nuestro barco? -levantó la vista mirando al médico, casi suplicando una respuesta.
El silencio en el lugar era atroz. Solo opacado por el crujir de la madera o el esporádico choque de objetos provocado por el eterno vaivén de altamar.
-Asi es- dijo el médico de a bordo. Estamos indefectiblemente condenados al naufragio... En realidad... digo... nosotros lo sabíamos o no?
-Si, de entrada lo sabíamos -respondió el capitán- pero es como que nunca lo quisimos o pudimos asumir... -hizo una pausa, inundada su mente con recuerdos del bautismo del navío, el primer viaje, la alegría, los sueños con futuro...- Nunca nadie habla de eso. Nadie lo quiso mencionar en ninguno de nuestros viajes... Nunca. Es por eso, tal vez, que perdemos la noción y olvidamos que nuestro destino nos espera y que no podemos escapar.
El capitán bajó la mirada nuevamente y otra vez el silencio.
-Y cuándo se supone que sucederá? -preguntó con resignación.
-Je. Eso es lo más extraño. No podemos saberlo, capitán -le respondió el timonel. El joven, que muy pocas veces había ingresado al camarote del capitán, trataba de imaginarse cuantas vivencias, cuántas emociones guardarían ese lugar.
El médico crudamente agregó:
-Tal vez en unos años, tal vez en meses, tal vez en la próxima tempestad, tal vez mañana... tal vez hoy.
-Y que piensan ustedes que nos sucederá en el naufragio? -preguntó el capitán que ya no ocultaba su temor mientras recordaba sus viajes, sus amores, sus desgracias.- Qué será de nosotros?
Nadie respondía.
-Si, -dijo él mismo- supongo que nunca nadie ha vuelto para contarnos... ahora sólo estamos mi barco y mi fe.
-Que extraño. -dijo el joven timonel- no puedo quitarme de la cabeza el recuerdo de la primera vez que vi a nuestro barco... -el médico y el capitán lo observaron con atención- aún le faltaban detalles de terminación y recuerdo a un marinero muy delgado que estaba en la proa con un pincel pintando las letras del nombre de nuestra bendita nave... -el labio inferior del timonel temblaba nerviosamente y los ojos se le humedecieron levemente mientras hacía un esfuerzo para no emocionarse. Después de unos segundos siguió:
- ... condenados a navegar los mares sin tocar tierra hasta el final... el naufragio... la muerte.
La nave se inclinó un poco. Una variación en el sentido del equilibrio les sugería que el curso del barco se estaba modificando levemente. El timonel recordó a su ayudante, quien ahora estaba al mando momentaneamente.
-Qué es lo que quieres decir? -le preguntó el capitán.
-Que ahora puedo ver todo claramente, capitán!... Ahora que nuestro destino final se desnuda descaradamente ante nuestros ojos no puedo dejar de pensar ni por un instante en el nombre con el que nuestro barco ha sido bautizado... Como es que no lo entendimos antes? Siempre estuvo ahí! Ante nuestros ojos!
El capitán se estremeció.
-Es cierto... "Vida" es el nombre de este barco.

3 comentarios:

NsNc dijo...

releyéndote.... no me acordaba de este post.. que real... condenados a naufragar, quizás encontremos una isla donde hacer puerto por un tiempo...

NsNc dijo...

releyéndote, y es quizás que estemos condenados a naufragar, pero hay islas donde podemos quedarnos por un tiempo, solo es cuestión de encontrarlas.

Principito dijo...

Aca estoy... releyendome...
sabes que siempre consideré a este como uno de mis mejores escritos.
Tal vez sea el mejor, no se. Es tremendo, con muchos detalles y hacia mucho que no lo leía.