Lo suficientemente invisible como para pasar inadvertido;
lo suficientemente visible como para no tener donde esconderme

21 jul. 2014

Carpe diem

- Chopin, "Nocturne"

Tengo la convicción de que no importa lo que nos toque vivir, la vida SIEMPRE vale la pena ser vivida. Simplemente hay que encontrar los motivos.
Encontrar aquellos que hagan que vivir realmente valga la pena. Puede ser un lindo desafío.
Y sería genial que nos ayudaramos mutuamente a encontrarlos.



5 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Interesante planteo.

Esteban SCnikov dijo...

Yo creo que es fundamental aprender a quererse uno mismo..a partir de ahí el abanico de posibilidades es inmenso. Lo más importante, en no dejar morir la mente, un abrazo.

Principito dijo...

Demiurgo: Al menos positivo no?

Esteban: Es cierto. Y tal vez los peores enemigos de la mente son los productos que ella misma elabora.

Belén Be dijo...

que sea la vida la que nos de motivos :)

Principito dijo...

Belén Be: Que sea!