Lo suficientemente invisible como para pasar inadvertido;
lo suficientemente visible como para no tener donde esconderme

1 dic. 2004

La secta contradictoria: Introducción

[Hoy quiero introducirlos en un tema que seguramente me llevará varios posts]

Conocemos de la existencia en todo el mundo de sectas de las más diversas. Hemos visto su avance, expansión y decadencia. De todas se dice que "lavan el cerebro" y se apoderan de la voluntad de la gente. Y también de su dinero.

Algunas han llegado hasta el suicidio masivo!


La secta contradictoria, conocida también en un principio como "La Cofradía del Doble Discurso", tuvo sus orígenes juntamente con el surgir de la comunicación entre los humanos. Pero quien sentó las bases del movimiento propiamente dicho y estableció las primeras pautas para expandirse organizadamente como secta fue un madrileño de principios del siglo XX llamado Enrique Conache.

Su padre, Hipólito, un precursor del humor absurdo, no tuvo mejor idea que utilizar el apellido de la familia para una más de sus bromas al momento de anotar al niño. Es así como, a pesar de haberle jurado a su esposa que le pondría Hugo, le puso Enrique provocando la confusión de interlocutores y la demora de nuestro héroe en cuanto trámite se hiciera presente a lo largo de toda su vida.

En cierta ocasión un empleado municipal, completando un formulario con sus datos y después de haber tachado, re-tachado y vuelto a escribir encima, le propinó una paliza monumental creyendo que el pobre Enrique se burlaba de él.

De todos modos Enrique nunca dejó de agradecer publicamente a su padre ya que el episodio del nombre marcó su destino para siempre. Tras lo cual siempre aclaraba que él NO creía en el destino.

La historia de Enrique es realmente asombrosa. Es una lástima que no existan muchos registros de los jugosos reportajes que se le hicieron cuando alcanzó la fama. En otro post compartiré alguno de los diálogos que mantuvo con la prensa este adelantado a su época.

Fue él quien inició una campaña ecológica a nivel mundial en la que reclamaba el fin de la deforestación. Su movimiento empapeló ciudades enteras con consignas ecologistas. La campaña se hizo tan amplia que se calcula que se requirió la tala de 180.000 hectáreas del Amazonas para la impresión de panfletos, volantes y afiches. Todo esto financiado logicamente por acaudalados ecologistas.

Recuerdo haberlo visto, con admiración, en un reportaje de la década del '80 en la CNN. Estaba en la cúspide de la fama. Vestía unas lujosisimas botas de cocodrilo y tapado de piel de zorro. Todo natural, claro, aunque el admitía ser un amante de las pieles sintéticas...

Muchos se preguntarán si Enrique sigue vivo hoy en día.

No se sabe...

Sus mas cercanos seguidores, cuando se les pregunta, se pierden en intrincadas contradicciones no poniéndose de acuerdo en su paradero.

Lo cierto es que los "doble-discursistas" son cada vez más!
Ocupan cargos políticos, manejan empresas, llenan espacios televisivos, salvan a una indefensa ballena encayada en el ártico mientras bombardean paises sin piedad, escriben en blogs y miles de cosas más.

Ah....
Para terminar. Antes que pregunten como es que nunca habían escuchado nada de esta secta con tantos seguidores, les recuerdo que, fieles a sus contradictorios principios y a pesar de la férrea convicción de sus seguidores, ninguno lo expresa abiertamente y, contradiciendo cualquier suposición al respecto, lo niegan.

[Tal vez algo del relato no les cierre y sospechen que soy uno de ellos]

5 comentarios:

luis dijo...

Lindo post! Ah! no? Aca me dicen que no... Quien? Ah yo, si, bueno, mas o menos.
Quienes seran estos guachos de la cofradia?
SALUDOS
DEMIAN

PD: medicen aca tambien que Enrique no fue el mentor del club, sino otro, tambien español (catalan tal vez?), hace mucho. Ah! No claro, que eso no se dice, porque es mentira...

Anónimo dijo...

"Lo cierto es que los "doble-discursistas" son cada vez más! Ocupan cargos políticos, manejan empresas, llenan espacios televisivos, salvan a una indefensa ballena encayada en el ártico mientras bombardean paises sin piedad, escriben en blogs y miles de cosas más".

Debo celebrar toda esta exposición. La celebro.
Empero, ¿no es para "Petit Prince" la realidad del discurso el ser precisamente doble? ¡El discurso nunca dice (sólo) lo que dice! ¿En qué reside, entonces, la ignominia de los doble-discursistas? El tema me asusta un poco. Arriesgo una hipótesis: la infamia de los doble-discursitas estriba en que desconocen el hecho de que tienen certidumbre del Discurso-Uno. Eso es muy tentador, aunque vil y canalla.
Ahora bien, esto que digo es susceptible de las mismas imputaciones dualistas. Por tanto, no hay forma de expresarlo de un modo directo: vivimos el bucle del "Yo miento"...

Principito dijo...

Anónimo, es cierto que un discurso "nunca dice sólo lo que dice" pero no necesariamente implica contradicción con lo pensado.
Calculo que puede pensarse como la parte visible de un iceberg. Lo que subyace bajo las aguas es igual a lo visible o totalmente distinto?

(Perdón pero no es sólo por contradecir eh)

juanba dijo...

¿Y qué me dicen del "doble pensar" del libro 1984 de G.Orwell? Mucho más interesante que el doble discurso...

Anónimo dijo...

Petit Prince: es indudable que lo que indigna es la flagrante contradicción entre lo que se dice y lo que se hace, entre lo que se pregona y lo que se ejecuta.
Mi humilde aporte no tenía otra intención que la de enfatizar el aspecto multívoco del Discurso. Con un helvético pariente platicaba la otra vez acerca del pensar y del pensamiento. Estos "doble-discursistas" están convencidos de que son ellos quienes piensan, y que pueden jugar a los espejismos con sus pensamientos. Para decirlo todo, su Discurso los piensa a ellos.