Lo suficientemente invisible como para pasar inadvertido;
lo suficientemente visible como para no tener donde esconderme

12 ene. 2005

Seré normal???

[Después de meditarlo mucho con la almohada -mucho no aportó la muy reservada- decidí confesar públicamente lo que muchos de mis conocidos ya saben y algunos sospechan]

No me gustan las tortas. Tampoco los flanes!
No es solo que no me gusten, no los tolero. Los detesto. El solo hecho de acercar mi nariz a alguno de ellos me provoca náuseas.
Ergo, la siguiente situación se viene repitiendo desde mi primera infancia en cuanto cumpleaños se festeje:

X (extendiéndome una porción de torta recien cortada): Tomá.
Yo: No, gracias.
X: No querés???????!?!?!
Yo: No, no me gustan las tortas
X: No te gustan????!?!?!
Yo: No.
X: Cómo no te gustan las tortas? En serio me lo decís???
Yo: ...
X: Mirá que ésta está rica eh! Dale... probá un pedacito, vas a ver que está rica.
Yo (Ok, mi paciencia se agotó): No, no las puedo ni probar! Me dan asco! Náuseas! Me revuelven el estómago! Me dan ganas de vomitar! No me insistas más. O querés que vomite aca mismo???
X: Bueno bueno. Está bien. Pero si después cambias de idea pedime eh!

1 comentario:

Javier Ledesma dijo...

Muy copado che.
A mi me pasaba exactamente lo mismo y no puedo parar de reirme.
Aunque debo admitir que a mis 26 años sucumbí ante los suplicios de la multitud y accedí a probar un pedazo de torta...
No sabés de lo que te perdés, aunque dudo que alguna vez tengas la oportunidad de probar las tortas que hace mi mamá :P

javier@detoke.com.ar